dijous, 17 de gener de 2013

VERDAD Y JUSTICIA


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Idoia Mendia ha mantenido un encuentro con los familiares de las víctimas de la violencia estatal. 
Mikel Paredes: «Se     reconoce a unas personas que han sufrido abusos y muerte»
Familiares de las ocho víctimas de la violencia estatal reconocidas recientemente por Lakua han afirmado, tras reunirse con la consejera de Justicia en funciones, Idoia Mendia, que su reconocimiento «no es cuestión de política, sino de justicia».

La consejera de Justicia y Administración Pública en funciones, Idoia Mendia, se ha reunido esta tarde con familiares de las ocho personas recientemente reconocidas por Lakua como víctimas de sufrimientos por la violencia de motivación política, entre ellos, Juan Paredes Manot ‘Txiki’ y Ángel Otaegi.
Los familiares de estas personas y una víctima que resultó gravemente herida han recibido de manos de Mendia la orden del Ejecutivo autonómico en el que se les reconoció su condición y un DVD con sus testimonios ante la comisión.
 
Inés Núñez, hija de Francisco Javier Núñez, se ha mostrado optimista con que estas personas recibirán el reconocimiento de todo el Parlamento de Gasteiz, porque «no es una cuestión de política, sino de justicia».
«No es una cuestión opinable, lo que ocurrió está mal. Creo que todos los partidos van a acabar reconociendo lo ocurrido, y todos al unísono votarán una ley para reconocer a todas las víctimas», ha dicho.
Por su parte, Mikel Paredes, hermano de ‘Txiki’, para alguien que no lo ha pasado «es difícil explicar cómo nos sentimos». «Esto es algo que llevábamos esperando desde hace mucho tiempo y, aunque sea tarde, se ha conseguido reconocer a una serie de personas que han sufrido abusos y muerte», ha añadido.
Paredes ha apuntado que «se abre un camino importante» para que los partidos que inician una nueva legislatura en Lakua trabajen para que «más personas se puedan beneficiar» del mismo reconocimiento.
A este respecto, ha señalado que «se ha luchado para conseguir estos objetivos, aunque algunos no lo entiendan», en referencia a partidos derechistas.
Antxone Telleria, la única de las víctimas reconocidas que continúa viva, ha opinado que el día de hoy es un «paso adelante», un momento «muy emotivo» y «el principio de algo que tenía que venir».
Telleria resultó gravemente herida con lesiones permanentes durante el desalojo por la Guardia Civil de un encierro en favor de la amnistía en la iglesia de Lekeitio en 1977.

«Cerrar el círculo de la memoria»

Por su parte, Mendia ha afirmado que el reconocimiento de las primeras víctimas de la violencia política es un «camino» para «cerrar el círculo de la memoria en este país».
La consejera ha destacado la importancia de reconocer a «todas las víctimas» porque aunque el «origen del sufrimiento sea diferente», al final «el sufrimiento de todas las personas es el mismo».
Mendia ha explicado que a estas víctimas «les seguirán otras» porque están pendientes otros expedientes que deberán ser resueltos en las próximas semanas y ha mostrado su deseo de que el próximo Gobierno de Lakua continúe con esta tarea.

La comisión creada por el Parlamento de Gasteiz y el Gobierno de Lakua para la evaluación de «la violación de los derechos humanos y sufrimientos por la violencia de motivación política» hizo públicos sus primeros dictámenes, en los que se aprobaron ocho solicitudes y se rechazaron tres.
En el caso de ‘Txiki’ y Otaegi, fusilados durante el franquismo, la comisión les reconoce la condición de víctimas porque en el consejo de guerra en el que fueros condenados de muerte se vulneró su derecho a un juicio justo.
Otras de las víctimas reconocidas son dos hombres muertos por disparos de las fuerzas de seguridad en una operación policial, otro hombre muerto al recibir un disparo de la policía en el balcón de su casa durante una manifestación y un músico muerto de un disparo de un guardia civil de paisano durante una discusión después de un concierto.
La comisión también reconoce a un hombre muerto tras ser forzado, «por elementos policiales o parapoliciales protegidos y amparados por estos», a ingerir grandes cantidades de alcohol y a una mujer que sufre lesiones permanentes tras ser gravemente herida durante un desalojo en el año 1977.