divendres, 7 de juny de 2013

El clan de los miserables (Los mercenarios huyen de CCOO SEAT)

seat logo ccooAnte la investigación de graves irregularidades de todo tipo asociadas a la antigua dirección de CCOO SEAT, el clan Matellán/Gálvez (los dos ex secretarios generales de CCOO SEAT) utiliza los recursos del propio sindicato para intentar destruirlo (organizando una escisión bajo las siglas del amarillo y democristiano USOC), en busca de continuar parasitando a los trabajadores de SEAT y, sobretodo, no acabar en producción bajo los ritmos que han estado firmando con la empresa a espaldas de la afiliación.
¿Qué se esconde tras esta maniobra de transfuguismo?
Estos días hemos podido ser testigos de cómo la antigua dirección de CCOO SEAT y varios de sus delegados incondicionales hanutilizado los recursos de la sección sindical de CCOO (económicos, horas sindicales, bases de datos…), apoyados en una intensa campaña mediática (La Vanguardia, El País, intereconomía…), para causar la desafiliación a CCOO con el objetivo de promover una escisión hacia el sindicato de derechas STS-USOC, en una maniobra de ruin transfuguismo.
El trasfondo es una denuncia que pusieron varios afiliados/as a la Federación de Industria de CCOO hace unos meses, contra la dirección del sindicato en SEAT, por presuntas irregularidades en el funcionamiento y con los recursos de CCOO SEAT. La escisión de la antigua dirección sería una “cortina de humo” para no dar explicaciones sobre las graves irregularidades, ni a la afiliación ni a la federación, e intentar continuar en el mundo sindical utilizando ahora los recursos del sindicato democristiano USOC.
Una turbia gestión
En el momento de la escisión, la Federación de Industria de CCOO ha descubierto GRAVES IRREGULARIDADES cometidas en el periodo 2011-12 y ha sancionado a los órganos de dirección investigados. En un comunicado reciente, la FIC de CCOO afirma entre otras cosas:
“se constata de forma probada la gravedad en las actuaciones efectuadas por los órganos sancionados, alcanzando la calificación de MUY GRAVES, en base a la utilización indebida de recursos económicos y sindicales del Sindicato; falta de control y ausencia de documentación contable y, consecuentemente, falta de justificación de gastos: descuadre de los balances contables de las secciones sindicales, e incumplimiento grave de los acuerdos adoptados por órganos competentes del Sindicato, así como actuaciones contrarias a las decisiones de órganos superiores, incumpliendo los Estatutos de los que nos dotamos en CCOO.” (1)
Ya ha comenzado el baile de cifras sobre el descuadre de las cuentas, llegando a números de cuatro ceros (decenas de miles de euros). Pero la investigación no se queda ahí, se habla de acuerdos firmados sin reunir al sindicato (algunos contra la política sindical de CCOO), de desmantelar la vida orgánica del sindicato, de falta de democracia en las últimas votaciones a los congresos, de los malos resultados en las elecciones sindicales y constante pérdida de afiliación.
Dime lo que haces y te diré quien eres
La forma de actuar en este asunto es la mejor demostración de cómo el clan Gálvez-Matellán se apropia de los recursos del sindicato y de su afiliación para conseguir sus fines personales y personalistas. Cuando ha caído su impunidad, han renunciado a defenderse en el interno de CCOO y no han dudado en tratar de destruir la organización sindical que han parasitado durante tanto tiempo.
Ya lo avisé en el anterior artículo publicado en www.larepública.es (¿”Mercenarios” en la dirección de CCOO SEAT?). Los Gálvez y cía  ya demostraron su calaña. Este “extraño” viaje sindical viene precedido de un no menos extraño viaje político desde ICV hasta EUiA, en una maniobra para condicionar los últimos congresos de CCOO y sacar su tajada para intentar mantener sus poltronas. En resumen, una retorcida maniobra político-sindical de supervivencia, que ha llevado al “clan de los miserables” desde la izquierda verde a la transformadora y de ahí a la extrema derecha sindical, (de momento). Hoy como siempre, los mercenarios se venden al “mejor postor”.
CCOO sigue siendo la 2ª fuerza sindical en SEAT
Para seguir perdurando en el mundo sindical, evitando tener que incorporarse a trabajar, los tránsfugas necesitaban el respaldo de una organización sindical “moderada” como la USOC, para “venderse” mejor a la empresa, además de llevarse el máximo de afiliación de CCOO y utilizarla para negociar más horas sindicales. La campaña no ha escatimado en recursos y declaraciones a la prensa. En plena euforia mediática, el autoproclamado secretario general de la STS-USOC Manuel Gálvez, mentía ante la prensa afirmando que “la USOC es el segundo sindicato en SEAT” o que su salida tiene que ver con la “persecución sindical” de la Federación.Esta estrategia goebbeliana de convertir a las víctimas en victimarios y viceversa, queda desmentida por los hechos.
Ni USOC es la segunda fuerza sindical (en representatividad ni afiliación), ni su salida tiene relación alguna con la falta de democracia en CCOO. Lo que han querido esconder con esta maniobra es la “utilización indebida de recursos económicos y sindicales”. CCOO sigue siendo, con diferencia, la segunda fuerza sindical en SEAT, tanto en afiliación como en representatividad tanto en el comité intercentros (4 representantes) como en los distintos centros. En todo caso, los trabajadores votaron las candidaturas de CCOO; si los tránsfugas tuvieran un mínimo de ética y respeto por los afiliados que han estafado, los delegados que han “cambiado de camisa” (que no son la mayoría), devolverían las horas al sindicato y dimitirían del comité de empresa.
Un amplio historial antidemocrático…
Como el clan Gálvez-Matellán se llena ahora la boca de democracia y persecución, es sano refrescar un poco la memoria. En estos años de nefasto mandato, el sectarismo y la persecución contra la disidencia interna se ha convertido en norma. Hecho que ha desangrado al sindicato, en una confrontación interna que ha durado años y que ha significado la desafiliación de muchas personas hacia otros sindicatos. Recordemos la historia con algunos ejemplos…
Los tránsfugas hoy gritan por la falta de democracia interna en CCOO. Poca memoria tienen y “olvidan” interesadamente como ellos y muchos de sus delegados, fueron puestos “a dedo” (muchos tras ingresar en SEAT), en CCOO SEAT con una gestora, en contra de los delegados que fueron elegidos en las urnas por los afiliados, en las últimas elecciones en SEAT para escoger los delegados sindicales de CCOO, a través de listas abiertas y por talleres, que se realizaron el 16/12/1998 (2).
…y de represión interna
En julio del año 2005 se dieron unos traslados del centro de SEAT Zona Franca al de Martorell. Un email fue encontrado y difundido por la fábrica. En el email se detalla una lista de afiliados “zorrocotrocos” (críticos), con nombres y comentarios despectivos, para ser represaliados trasladándolos al centro de Martorell como castigo por no ser de su “cuerda” y tratar de atemorizar a la disidencia interna. Una “lista negra” donde reconocen incluso, los motivos y acciones contra varias/os compañeras/os, mostrando cómo les han “interrumpido el proceso de acumulación de tiempo para oficial (para evitar su pormoción a mayor categoría, nota del autor) al moverla”, o por montar “un montón de escándalos a nuestros delegados” o por “ser muy amiga” de algún delegado de CCOO que no era de su agrado. El email es enviado por dirigentes de CCOO Zona Franca, a uno de los máximos futuros dirigentes de CCOO SEAT). Todos ellos “demócratas de toda la vida” y hoy tránsfugas al sindicato amarillo STS-USOC.
El 8/4/2011 un delegado con diferente opinión a ellos, que fue cabeza de la lista alternativa para las candidaturas de los últimos congresos de CCOO, es trasladado de puesto de trabajo “a instancias del sindicato de dependencia”, según  dice una resolución de inspección de trabajo (3). El objetivo era empeorar sus condiciones de trabajo y perseguir al compañero para intimidarle y amenazarle. ¡Qué ejemplo más democrático! Una cobarde persecución hasta en el puesto de trabajo. A pesar de sus esfuerzos, la persecución no les ha dado resultado.
Entreguismo, amarillismo y desmovilización
El “clan de los miserables” quiere presentarse como gente de sindicato, como sindicalistas de toda la vida que defienden a sus compañeros/as incondicionalmente. Solo hace falta ver sus prácticas y sus ideas. Han firmado acuerdos sin reunir al sindicato, y sobre todo en estos últimos años, la tendencia hacia una política sindical de sometimiento a la empresa se ha acentuado profundamente, (productividad, ETT, recorte de la cláusula de revisión salarial 2010, etc.), sembrando en la plantilla la resignación e implantando la parálisis sindical con el abandono de los talleres, las asambleas y la movilización.
Pongo un ejemplo reciente del talante “sindical” y de “clase” de estos elementos reaccionarios. En noviembre del 2009 salió una hoja de CCOO SEAT con un discurso antisindical y antihuelga con algunas frases “ilustres” como: “Un ERE colectivo o individual convierten en absurdo la convocatoria de huelgas” (4), “¿Cuantos días de huelga haremos para presionar? (al menos con el expediente nos pagan algo)” (5). Un mes y medio más tarde, (enero de 2010) y tras una campaña mediática brutal de la dirección de SEAT, la empresa intentó despedir a varios trabajadores indirectos por “bajo rendimiento”. La plantilla paró espontáneamente 2 días la fábrica de Zona Franca, extendiéndose luego los paros contra los despidos de indirectos a los centros de Gearbox y Martorell, consiguiendo al final muchas readmisiones e, incluso, un acuerdo de reingresos. El impulso combativo de la plantilla desbordó a los sindicatos y logró frenar la ofensiva patronal. Por mucho que les pese a los amarillos, las huelgas sirven y son uno de los principales instrumentos de lucha de la clase obrera.
Del “pasteleo” al sindicalismo de clase
Años de “reparto” de las horas sindicales en pactos “por arriba”, en base a cuotas  y sin contar con la base afiliativa, han marcado una clara tendencia a la burocratización. Este proceso ha influido en la política de la dirección sindical, más preocupada en obtener prebendas de la empresa en las negociaciones que en resolver los problemas que afectan a los trabajadores, distanciando al sindicato de su afiliación.
Este fenómeno, ante la falta de mecanismos de control y por la inorganicidad de la antigua dirección del clan Gálvez/Matellán, ha llevado a una degeneración extrema, abandonando el trabajo en los talleres, dejando de hacer las asambleas, alejándose de la realidad laboral de la afiliación y acercándose más a “la realidad de los despachos” y las posiciones de la empresa, desarrollando el clientelismo, el personalismo y el autoritarismo.
Es importante decir que las distintas minorías que se han dado en CCOO SEAT en estos últimos años, no han llamado a la desafiliación y la salida hacia otro sindicato, e incluso, han tenido que acatar decisiones difíciles, soportando amenazas de expulsión o persecuciones del “clan de los miserables” hasta en el puesto de trabajo.
Se respiran nuevos aires de clase en CCOO. Desde la caída del neoliberal y reaccionario ex Secretario General de CCOO José María Fidalgo (maestro e inspirador del clan Gálvez/Matellán), y la entrada de Ignacio Fernández Toxo, la nueva dirección del sindicato va virando, con muchos baches por el camino, hacia la izquierda y recuperando, con sus contradicciones, el sindicalismo de clase y carácter sociopolítico que caracterizó siempre a las CCOO.
La nueva dirección provisional en CCOO SEAT se ha comprometido a regularizar la organización, reconstruir sus órganos de dirección y desarrollar la democracia interna, realizando una conferencia durante el 2013. Todos los delegados serán elegidos, mediante listas abiertas, por talleres y oficinas, y habrá primarias a las candidaturas de CCOO para las próximas elecciones sindicales. Se recuperarán las asambleas de afiliados y las reuniones en talleres y oficinas. El periodo de las amenazas y listas negras,las épocas de los pactos de cuotas por arriba o en reuniones de “otras organizaciones” para repartirse el “pastel” de las horas sindicales, a espaldas de los afiliados,se han acabado en CCOO SEAT. Es un lógico giro a la normalización de la democracia interna para poner fin al cupulismo, a la corrupción y a los clanes miserables.
(1) Resolución de la FI.CCOO.Cat en relación a la situación de la sección sindical de CCOO SEAT, 17 Mayo 2013
(2) Asamblea Obrera, 16-12-1998
(3) Expediente núm.: 8/0016253/11 de la inspección de trabajo
(4) Asamblea Obrera portavoz de la sección sindical de CCOO SEAT,  23 de noviembre 2009
(5) Asamblea Obrera portavoz de la sección sindical de CCOO SEAT,  23 de noviembre 2009